viernes, 13 de agosto de 2010

Verano infinito y amor azul

Cuando llega un verano siento que estoy en sintonía conmigo misma, paladeo los reflejos del espejo y hablo con ellos, porque es síntoma de cordura mantener la comunicación entre las partes... si el verano decide quedarse para siempre el calor de su sol, sus brisas ardientes y frescas, los días de playa, las cervecitas de tarde y las charlas hasta el amanecer le dan sentido a la lucha contra el invierno, el día a día, los días azules y los bajones de la desazón...

Y es ahí cuando el verano te da calorcico y hace que el paso se pase mucho mejor...

Qué sería de la vida sin el verano?

Ni lo sé, ni lo quiero saber...

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