miércoles, 18 de agosto de 2010

Sueños verticales

El regalo y el castigo de la creatividad confluyen mucho más a menudo de lo que parece... Crear, ver nacer de tu mano y dar forma a la vida que acompaña a cada obra es un regalo de valor incalculable...

Tropezar, buscar la forma y no encontrarla es un castigo insufrible...

Con este delicioso dolor, el día a día se convierte en una sucesión de días buenos en los que la luz fluye por las venas iluminando la senda hasta que la obra adquiere la forma precisa, el instante adecuado que seduce al paladar; o días malos en los que volcar el negro para olvidar que han pasado...

En el empeño de obtener el máximo sabor te encuentras con sendas desconocidas, tratando con verticalidades y materiales nunca explorados que no hacen sino dejar atrás al dolor para sacar lo mejor de esa caja donde se guardan los sueños...

Los sueños verticales abandonan el plano de la subconsciencia para convertirse en realidad, 
en un regalo...

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