miércoles, 28 de agosto de 2013

... y el mundo cambió de rumbo!


No voy a vivir eternamente, mira tú por dónde que me viene muy bien, porque no quiero agarrarme a una vida que no da motivos para vivir.

Debo salir del enjambre si quiero oír el silencio de las voces que llevo dentro; no debo volver a dudar, la solución será la correcta siempre que la lleve a cabo. Y el día que la luz del sol me de la razón, no sólo habrá valido la pena, también podré decir que viví con el puño en alto aunque el mundo intentase cambiarme el rumbo.

Ahora sí, caiga quien caiga... aunque sea yo!

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